
Todos hemos podido informarnos sobre el último caso de bullying en nuestra capital (por lo menos el más mediático, se trata del niño Vicente Gamboa de tan sólo 7 años de edad y que se encuentra internado en el Hospital Sótero del Río con graves lesiones en sus brazos. Al parecer todos en su escuela conocían de estos hechos, ya que el menor en reiteradas oportunidades los denunciaba a sus profesores, sin embargo nadie hizo nada, para muchos era un “juego de niños”.
El bullying no es poco común en la historia de la educación, en nuestras propias experiencias podemos recordar que hemos sido víctimas de nuestros compañeros o hemos sido victimarios frente a otros. Y yendo aún más lejos, podemos preguntar a nuestros padres y abuelos de sus experiencias en la escuela y podremos comprobar que ya el bullying estaba presente.
El bullying puede ser entendido como una relación asimétrica entre un individuo contra otro o como en el caso de Vicente de un individuo frente a muchos.
Este hecho lamentable tuvo lugar en el Colegio Crisol de La Florida, ubicado casi al límite con la comuna de Puente Alto. Cualquiera podría decir que por la ubicación del establecimiento, este tipo de situaciones no son poco comunes. Es más, ¿está determinado que este tipo de matonaje se dé en estas comunas estigmatizadas por la situación económica y sociocultural que envuelve a su población? Pues bien, existe un autor que podría dar una explicación a este tipo de sucesos: Pierre Bourdieu (1901-1976). Para él este tipo de situaciones pueden ser respondidas por el habitus, es decir, el “principio generador y unificador que retraduce las características intrínsecas y relacionales de una posición en un estilo de vida unitario, es decir un conjunto unitario de elección de personas, de bienes y de prácticas”. En palabras más simples, las costumbres, la crianza, el estilo de vida, están determinados por la clase social a la que se pertenece o en la que se ha nacido. En este sentido, el bullying, sería propio de estas clases.
Sin embargo, ya es conocido por todos que el bullying es un hecho transversal en toda nuestra sociedad, esto es que afecta a todas las clases socioeconómicas, y recientemente ha aparecido un estudio del MINEDUC en un diario capitalino, en que se revela que el bullying se da en un mayor porcentaje en colegios pertenecientes a la clase social alta.
Es tiempo, pues bien, de dejar de pensar que esto solamente ocurre a algunos, en ciertos sectores de la sociedad y empezar a actuar de manera decisiva frente a estos hechos que muchas veces dejan a muchos niños de sectores acomodados desamparados, a causa de nuestros prejuicios. Debemos abordar esta violencia que deja heridos física y psicológicamente a nuestros niños, y que en el peor de los casos los lleva hacia el suicidio.
¡El bullying es un problema que debemos enfrentar ya!